01-11-2004 / Nota N°2
HERIDAS

UNIVERSIDAD DEL CENTRO PROV. BUENOS AIRES (TANDIL) - ARGENTINA FACULTAD CIENCIAS VETERINARIAS
Área de Clínica Médica y Quirúrgica de Pequeños Animales


UN CASO DE INCONTINENCIA URINARIA HIPOESTROGENICA

Autores

Natalia Paz *

Carlos Alberto Romero**

OBJETIVO

Dar a conocer las características clínicas, el diagnóstico y el tratamiento de la incontinencia urinaria hipoestrogénica

FACTOR CLAVE

Incontinencia urinaria


FACTORES IMPORTANTES

-La incontinencia urinaria hipoestrogénica es una complicación de la ovariectomía en algunas perras

-La pérdida de orina se manifiesta cuando la perra duerme o descansa

- Existen factores predisponentes como la raza, el tamaño corporal y el sobrepeso

-El diagnóstico se basa en la anamnesis, el exámen físico y la respuesta favorable al tratamiento

* Residente del curso de orientación de la Facultad de C. Veterinarias UNICEN

** Tutor vet_romero@coopenet.com.ar

 

INTRODUCCIÓN

La incontinencia urinaria es la perdida del control voluntario de la micción y puede ser neurogénica y no neurogénica (1). Este trabajo trata de la incontinencia urinaria hipoestrogénica, que también “se puede clasificar como no neurogénica, adquirida y funcional” (2).

La etiopatogenia exacta no se conoce pero se estima que hay factores predisponentes y perpetuantes de la enfermedad como el sobrepeso, la raza, Doberman, Weimaraner, Boxer, Viejo pastor ingles y Setter irlandés (2). También existe una alta correlación entre el tamaño corporal y la incontinencia urinaria. Se ha observado que la enfermedad es más común en perras de peso superior a 20 Kg (2).

La incontinencia urinaria es una de las complicaciones más frecuentes de la ovariectomia, entre el 11 y el 20 % de las hembras esterilizadas se tornan incontinentes (2); el principal factor involucrado es la hipoestrogenemia crónica post ovarioectomía (2). La incontinencia puede aparecer inmediatamente después de la cirugía o hasta 10 años después de la misma, con un promedio de 2,9 años (2).

Se ha comprobado mediante pruebas urodinámicas que las perras con incontinencia urinaria post castración poseen una incompetencia del esfínter uretral interno, que tiene un tono disminuido (2). El esfínter uretral interno tiene receptores α adrenérgicos y hormonales. Los estrógenos aumentan la sensibilidad de los receptores a sus transmisores adrenérgicos, así como también tienen un efecto trófico sobre la mucosa del trígono vesical y del músculo liso uretral. El hipoestrogenismo crónico conduciría a una atrofia del epitelio uretral que se evidencia con alteraciones funcionales, principalmente a nivel del mecanismo de cierre del esfínter uretral interno (2).

La perdida de orina sucede cuando la perra esta durmiendo o descansando, en estas situaciones la acción del esfínter uretral externo se libera y la continencia depende exclusivamente del tono de reposo del esfínter uretral interno (2). Es frecuente también hallar la región perineal mojada y con olor urinoso (2).

El diagnóstico presuntivo se basa en la reseña, la anamnesis y el examen físico. Mientras que el diagnóstico definitivo en la respuesta favorable al tratamiento o a estudios complementarios (2). Por este motivo, la anamnesis debe ser lo más ordenada y completa posible. En primer lugar se debe confirmar la incontinencia urinaria, existen diversos tipos de micción que pueden confundirse con incontinencia, tales como poliuria, polaquiuria, estranguria, disuria, trastornos del comportamiento o de entrenamiento, descargas vulvares de origen genital, etc.” (3). También se debe indagar acerca del estado reproductivo del animal (si el animal esta esterilizado) (4). Hay que establecer si la uresis es voluntaria, pues la capacidad para iniciar y mantener la diuresis sugiere que el músculo detrusor tiene una actividad refleja normal (3). El escape de orina durante el sueño o reposo sugiere incompetencia uretral, tal es el caso de la incontinencia urinaria hipoestrogénica” (3).

Además, para descartar causas obstructivas, se debe determinar si el animal adopta posiciones anormales para orinar, si lo hace con dificultad o si manifiesta dolor (3) o indagar sobre posibles traumatismos que hubieran ocasionado lesiones medulares o nerviosas (4).

Los análisis de orina y sangre están indicados para evaluar la funcionalidad renal y diagnosticar infecciones del tracto urinario, como así también determinar la causa de una posible poliuria (2).

El diagnostico definitivo de incontinencia urinaria hipoestrogénica se logra mediante estudios urodinamicos como el perfil de presión uretral, pero este estudio no est á al alcance del veterinario practico, solo se realiza con fines científicos. Es por ello que, en la práctica diaria , el diagnóstico definitivo se realiza mediante la repuesta favorable a la estrógenoterapia (2).

El tratamiento es médico y consiste en la administración de estrógenos (estriol) durante toda la vida del animal (2). Se inicia con dosis bajas de estriol de 0,1 mg a 1-2 mg cada 24 hs como dosis total, por vía oral, durante 3 a 5 días o hasta controlar la incontinencia. Luego se administran dosis de mantenimiento (la menor dosis que controle el problema) día por medio, cada 3 días o una vez por semana (2).

Si no existe respuesta a la terapia, o esta es parcial, se pueden asociar los estrógenos a agonistas α adrenérgicos como la fenilpropanolamina (1-2 mg/kg cada 8hs vía oral) o efedrina (25-50 mg cada 12 hs vía oral). Una vez controlada la incontinencia se puede disminuir la dosis efectiva a la mínima (2).

El estriol tiene una vida media corta, por lo tanto con la dosis de hasta 2 mg por día no produce supresión de la medula ósea, si puede observarse hinchazón vulvar y mamaria y/o atracción a los machos (2).

Otra opción terapéutica, es el uso del antidepresivo tricíclico imipramina (5-15 mg totales cada 12 hs vía oral). Esta droga inhibe la captación de noradrenalina y serotonina por las terminaciones nerviosas, lo que da por resultado la facilitación sostenida de la función noradrenérgica aumentando la presión de cierre uretral por estimulación de los receptores adrenérgicos del esfínter uretral interno. Los antidepresivos tricíclicos pueden provocar excitación, hipertensión y taquicardia (2).

En los casos de hembras con sobrepeso, el tratamiento medicamentoso debe ir acompañado de una perdida progresiva de peso, de otra manera el problema puede perpetuarse a pesar de la terapia médica” (2).

ALGORITMO DE APROXIMACIÓN DIAGNÓSTICA


DESCRIPCIÓN DEL CASO CLÍNICO :

1) RESEÑA

ESPECIE: Canino

RAZA: Doberman

SEXO: Hembra

EDAD: 4 años

TALLA Y/O PESO: talla grande.

COLOR DEL MANTO : negra y marrón

 

2) SEMIOLOGÍA CLÍNICA

2a) ANAMNESIS: La perra es llevada a consulta porque se orina cuando duerme.

Hace 5 meses se le realizó una ovariohisterectomía para resolver una piómetra.

2b) INSPECCION GENERAL: obesidad

3) METODOS COMPLEMENTARIOS:

3 a) Análisis rápido de orina:

Proteinuria (ácido nítrico) negativo

pH 6.5

Densidad 1030

Pigmentos billares (+)

Resto normal

INTERPRETACIÓN CLINICA PATOLÓGICA: el análisis de orina es normal

3 b) Glucemia:

Valor encontrado: 77mg/dl (Rango normal: 60 a 175 mg/dl )

INTERPRETACIÓN CLINICA PATOLÓGICA: normal, se descarta el signo poliuria-polidipsia por diabetes.

3 c) Estrógenoterapia: responde a la terapia

INTERPRETACIÓN CLINICA PATOLÓGICA : la respuesta favorable ayuda a confirmar el diagnostico.

 

INTERPRETACIÓN INTEGRADORA DE TODOS LOS METODOS COMPLEMENTARIOS: se le realizo un análisis de orina para poder evaluar la función renal y para descartar el signo de poliuria-polidipsia, que se manifiesta en otras patologías distintas a la incontinencia urinaria hipoestrogénica, de igual forma se realizo la medición de glucosa en sangre para descartar una poliuria-polidipsia por diabetes y finalmente se le realizo la estrógenoterapia, lo que nos ayudó a confirmar el diagnóstico.

PRONÓSTICO El pronóstico es favorable, ya que los signos remiten una vez instaurada la terapia, el tratamiento es de por vida.

TRATAMIENTO Médico, estriol 1 comprimido (1 mg) por día (Incurin® de laboratorio Intervet).

 

CONCLUSIONES: Si bien el diagnóstico definitivo se logra mediante estudios urodinamicos. Como el perfil de presión uretral, aún no está al alcance del veterinario práctico, se puede llegar a establecer un diagnóstico mediante una correcta anamnesis, el examen físico y la respuesta favorable a la estrógenoterapia

Referencias bibliograficas

1) Hutter ER (ed). (1995). Enfermedades de los riñones y de las vías urinarias. Argentina, p. 173

2) Gobello C, Corrada Y. (2004). Incontinencia urinaria hipoestrogénica en la perra. En: Temas de reproducción de caninos y felinos por autores latinoamericanos (Gobello C. Ed). Intervet. Argentina. 12:117-120

3) Moreau P, Lees G. (1998) Incontinencia, enuresis, nicturia y disuria. En: Tratado de medicina interna veterinaria, enfermedades del perro y el gato (Ettinger SJ, Feldman E). Intermedica. 36:194-200

4) Labato MA. Trastornos de la micción (1996). En: Manual clínico de pequeñas especies (Birchard, Sherding) 4ta. edición Interamericana, Mc Graw Hill. p. 1018-1026